Llega el verano, y con él, los meses de mayor riesgo de incendio forestal. Altas temperaturas, vegetación seca y viento son una combinación que puede hacer que un fuego se propague muy rápido, sobre todo cerca de zonas forestales o urbanizaciones.
Te dejamos las recomendaciones clave de Bombers de la Generalitat y Protecció Civil. Son sencillas, pero pueden marcar la diferencia.
Antes de que pase nada: prevención
La prevención empieza mucho antes de ver una llama. Si vives o trabajas cerca de una zona forestal:
- Mantén una franja libre de vegetación seca alrededor de la vivienda o instalación.
- Aleja de las fachadas todo lo que pueda arder: leña, restos de poda, bombonas de gas.
- Localiza los planes de emergencia y las vías de evacuación de tu zona, antes de necesitarlos.

Si el fuego se acerca a tu casa… ¿qué hacer?
Lo primero, siempre: llama al 112 y sigue sus instrucciones. Ellos tienen la información de cómo evoluciona el incendio; tú, desde casa, no.
Aquí va el consejo que más sorprende: si no te han ordenado evacuar, quedarte dentro suele ser más seguro que salir por tu cuenta. Una evacuación improvisada puede acabar en atrapamientos, accidentes en carretera o bloqueando el paso a los equipos de extinción.

Si te confinas en casa:
- Cierra puertas, ventanas y cualquier hueco por donde pueda colarse humo o brasas.
- Retira las cortinas de las ventanas.
- Tapa las rendijas con paños mojados.
- Quédate en las estancias más interiores de la casa.
- Si puedes, desconecta el suministro de gas.
- Sigue los canales oficiales para saber cómo evoluciona la situación.
Lo que más ayuda: mantener la calma
Es normal poner nervioso ante una situación así. Pero la calma —y seguir las indicaciones de Protección Civil y los equipos de emergencia— es, literalmente, una medida de protección más.
Prevención, preparación y confianza en quienes gestionan la emergencia: esa es la combinación que nos protege a todos.