Cualquier momento es perfecto para marcarnos nuevos retos pero el mes de enero es ideal para resetear nuestros hábitos. Que queremos aprender a cuidarnos más, pero el frío del invierno a veces nos lo pone difícil.
¿La clave? No se trata de comer menos, sino de alimentarnos mejor, con una alimentación equilibrada y adaptando nuestra dieta a cada estación.
La dieta mediterránea, nuestra mejor aliada
La dieta mediterránea, respaldada por la evidencia científica, sigue siendo un modelo alimentario ejemplar. Se centra en consumir principalmente vegetales, frutas, legumbres y cereales integrales; utilizar aceites de calidad, como el aceite de oliva, y tomar, de forma moderada y seleccionada, proteínas de origen animal.

¿Son universales las recomendaciones dietéticas?
No. Las necesidades alimentarias varían en función de la etapa vital en que te encuentres, el estilo de vida, el estado de salud y la época del año en que te encuentres, lo que influye en las necesidades energéticas y nutricionales.
En invierno, el frío, la menor exposición solar (menos Vitamina D) y los virus estacionales exigen un extra de nuestra parte. Una alimentación inteligente te ayudará a:
- Reforzar tu sistema inmune frente a resfriados.
- Mantener tu temperatura corporal y energía.
- Controlar el peso de forma equilibrada y sin pasar hambre.

10 Claves para tu nutrición invernal
- Planifica y vencerás
Organiza tu menú semanal y tu lista de la compra. Ahorrarás tiempo, dinero y evitarás el desperdicio. - Calidad en la compra
Elige alimentos de alto valor nutritivo y prioriza alimentos frescos, de temporada y proximidad. - Cero ultraprocesados
Huye de los productos ricos en azúcares, sal y grasas saturadas, ya que suelen ser hipercalóricos y nutricionalmente pobres. - Toma más vegetales
Prioriza las frutas, las verduras y las hortalizas.- Verduras de temporada
Col, col rizada, brócoli, alcachofa, calabaza, apio, rábanos, zanahorias y escarola son tus aliadas. Son ricas en vitaminas (especialmente vitamina C), betacaroteno y fibra, que refuerzan el sistema inmunológico y proporcionan saciedad. - ¿Cómo consumirlas?
Son ideales para purés o platos al horno, a la plancha o al vapor. Tomarlas crudas o en ensalada.
- Verduras de temporada
- Fruta diaria
No olvides los cítricos, con alto contenido de vitamina C (como naranja, limón, mandarina o pomelo) kiwi, manzana o caqui. Son tu dosis natural de antioxidantes.

- Snacks inteligentes
Un puñado de frutos secos (nueces, avellanas o almendras) o semillas te aporta minerales y te ayuda a descansar mejor. Los puedes incluir como snacks saludables o complemento en ensaladas. Son una fuente de grasas saludables, proteínas, fibra y omega 3. - Refuerza tus defensas
Los probióticos (yogur, kéfir, fermentados), fortalecen la barrera intestinal y regulan la respuesta inmune frente a las infecciones. Y el zinc (ostras, carnes, semillas de calabaza, sésamo, nueces, legumbres, cereales integrales) son el «escudo» de tu sistema inmune y te ayudan a descansar. - Grasas saludables
Incluye el pescado azul (salmón, sardinas, caballa o salmón), aportan Omega 3 y Vitamina D, fundamental cuando hay poco sol. - Legumbres
En guisos y platos calientes, aportan energía, proteínas vegetales de calidad, fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes e hidratos de carbono. - Hidratación constante
No esperes a tener sed. Si el agua fría no te apetece, opta por infusiones, sopas y caldos caseros.
Consulta la infografía 10 claves para la alimentación saludable en invierno.
¿Necesitas más información?
Ministerio de consumo- Agencia Española de Seguridad alimentaria y nutrición
Recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles
Bibliografía
- Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición
- Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Calendario de frutas y hortalizas. 2017
- Elika Fundación Vasca para la Seguridad Agroalimentaria. Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras. Alimentos de temporada. 2018
- Cruz roja – Alimentación consciente
- Canal Salut – Vida saludable
- www.pescadodetemporada.org